El objeto del inyector es conseguir una notable mejora en la combustión de combustible, mediante un calentamiento de la mezcla entre combustible y aire inmediatamente anterior a la ignición de la misma, y mediante la creación de un torbellino que mejora a su vez la mezcla entre combustible y aire, con un mejor rendimiento energético, un notable incremento en la temperatura de la llama y una drástica reducción de la emisión de agentes contaminantes a la atmósfera, tales como dióxido de azufre, óxido de carbón, etc.

Ensayos efectuados permiten asegurar que con la utilización del inyector se pueden conseguir ahorros de combustible de 40 - 50 %, con la presión de aire primario comprimido de 2 bares y en base a una temperatura de la llama comprendida entre 1200 y 1250 grados centígrados a nivel periférico y 1350 grados centígrados en su núcleo, reduciéndose paralelamente la emisión de sustancias contaminantes a la atmósfera en un promedio de 15 veces, a la potencia por CEN de 340 kilovatios a 6,5 megavatios y más.

El inyector está patentado ante la Oficina Española de Patentes y Marcas Nº 200202669